CONTEXTO ACTUAL DEL DIETISTA-NUTRICIONISTA

Me gustaría iniciar esta cascada de publicaciones semanales (o eso espero) poniendo un poco en contexto la situación actual de mi profesión sanitaria, la del dietista-nutricionista, y su entorno.

A día de hoy, en la sanidad española, en atención primaria no hay plazas públicas para dietista-nutricionista, solo algunas comunidades autónomas tienen disponibles un pequeño cupo de plazas para trabajar en hospitales (que yo sepa: Navarra una plaza, Murcia dos plazas, Baleares, Comunidad Valenciana, Madrid, Cataluña, las cuatro últimas han creado la categoría profesional pero no han sacado plazas aún).

Por lo tanto nuestra mayor presencia laboral está en la sanidad privada, educación, investigación, industria alimentaria, restauración colectiva…por suerte parece que cada vez hay más oferta laboral aunque no de la calidad esperada (por mi parte al menos)

Cierto es que la figura del dietista-nutricionista está más reconocida y valorada conforme pasa el tiempo, y crece a pasos agigantados, pero falta mucho camino por recorrer.

Actualmente no hay un consenso respecto a la formación de un consejo general de colegios oficiales de dietistas-nutricionistas, ya que hay ciertas discrepancias entre colegios de distintas comunidades autónomas. Es una verdadera lástima que no haya unión entre todos, ya que esto nos debilita como colectivo. Espero el día que haya cierta transparencia, regulación y unidad entre todos los colegios oficiales de dietistas-nutricionistas a nivel nacional. De momento pertenezco al CODINAN (Colegio oficial de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía)porque pienso que es positiva la unión de todos los profesionales para colaborar, ayudarnos mutuamente y hacer fuerza y presión para hacer ver al SAS (Servicio Andaluz de Salud) la necesidad de nuestra labor en el ámbito sanitario.

En el ámbito de formación, el Grado Universitario de Nutrición Humana y Dietética y la formación profesional de Técnico superior en Dietética y Nutrición son las dos opciones que hay para legalmente (siendo conscientes del intrusismo laboral actual por parte de distintos colectivos sanitarios y no sanitarios) pasar consulta y hacer planes y asesoramientos nutricionales a pacientes. Obviamente hay que seguir formándose de forma autodidacta además de cursos y másteres, para suplir todas las carencias formativas del grado universitario y la formación profesional.

Solo queda seguir estudiando, aprendiendo, y coger la mayor práctica posible en consulta para ser un profesional competente.

Luego está la ardua tarea de intentar cambiar el chip de la mayor parte de la población, de que el “estar a dieta”, entendido como proceso temporal para una bajada determinada de kilos de peso corporal, NO es el cometido (o no debería serlo) del dietista-nutricionista. La finalidad es el cambio o mejora de hábitos alimentarios, entendido como un proceso de medio-largo plazo, dónde se mejore principalmente la composición corporal, la salud, la sintomatología de ciertas patologías, o el objetivo que se busque.

Otro tema es hacer dietas específicas para un objetivo a corto plazo, como puede ser mejorar el rendimiento deportivo de un atleta para una competición con una fecha determinada, pero no bajar X kg para la boda de tu prima dentro de 3 meses. Este tema concreto da para varias publicaciones.

Seguimos luchando para que se nos tenga en cuenta sobre todo en términos de salud pública, pero esto no sería del todo rentable para el lobby de la industria alimentaria, que podría verse perjudicado por las recomendaciones de consumo que ofrecemos a la población. Este tema también da para varias reflexiones.

Para resumir y no extenderme más, concluir que la figura del dietista-nutricionista va cogiendo cada vez más fuerza, pero estamos lejos de ser una profesión totalmente reconocida como líderes o referentes del sector nutricional, no solo por parte de la población general, sino por parte del mismo gobierno o del Sistema Nacional de Salud (SNS). Hay que unirse y colaborar entre nosotros y entre las distintas profesiones sanitarias y no sanitarias, para mejorar la salud pública y combatir las distintas patologías crónicas que azotan a la población española actualmente como pueden ser el sobrepeso, la obesidad, la diabetes mellitus o el cáncer.

One Comment

  • Daniel

    Me encantan tus arículos sigue así

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